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Los personajes del carnaval

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Es lunes y no tengo nada que hacer, las clases de toda la semana están preparadas y los exámenes de evaluación puestos, así que me voy al centro. Tengo unas compras pendientes y siempre es un buen momento para disfrutar de una ligera caminata por mi ciudad. Más aún cuando este sol invernal se ha instalado ya hace unos días en la península, gracias a un potente anticiclón, y nos calienta la tarde con sus rayos. No me apetece escuchar a los coches tunning que rompen la calma con sus estridentes bandas sonoras de decibelios hiperamplificados, ni tampoco a los autobuses urbanos que llenan el aire de humo y ruido proveniente de sus tubos de escape. Decido entonces ponerme mi reproductor mp3 y escuchar algo más relajante, la música con la que Hans Zimmer y Klaus Badelt adornaron la película "Piratas del Caribe" me parece idónea. Al cabo de un rato caminando llego a la avenida de Ordoño II y me encuentro de frente con una orda vikinga que viene hacia mí, eso sí, en tamaño reducido. ...

Consejos no vendo

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Recientemente un amigo me comentaba sus problemillas sentimentales y parecía querer buscar consejo en mí. Yo me considero un buen escuchador, pero en temas sentimentales (y siempre digo lo mismo) no soy el más indicado para recomendar hacer esto o lo otro. Mi experiencia me dice que es mejor apoyar a un amigo en sus decisiones que darle consejos baratos. Después, si vienen maduras, perfecto y si no...pues ya se sabe hay que estar también a las duras. La cuestión es que mi amigo me contaba que cree que no logra conseguir una novia estable porque no es capaz de olvidar a la que fue su primer amor. Me comentó que había tenido una novia hacía ya tiempo, incluso antes de conocernos, una chica con la que había estado saliendo mucho tiempo y con la que había hecho planes de futuro a medio y a largo plazo. Craso error pensé para mis adentros, pero no dije nada, me limité a asentir con la cabeza y poner cara de "vaya faena". Entre cervezas la conversación continuó, y me contó que a p...

Malditos roedores, malditos ecologistas

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Hace un par de años por estas fechas me encontraba caracterizando hábitat en la estepa castellana. Era el supuesto paso incial que debía dar para luego poder estudiar las especies cinegéticas que serían la base de mi futura tesis doctoral. A la par que contaba parcelas en barbecho, con cereal creciendo y aradas, escuchaba también los comentarios de los agricultores en el bar en el que parábamos a tomar café. El tema de la temporada eran los topillos, estaban proliferando demasiado y seguro que si seguían así terminarían siendo una plaga causada, sin duda, "por los ecologistas de mierda que los echan en el campo pa' las águilas" (palabras textuales). A estas palabras les acompañaban miradas inquisitivas hacia mi director y hacia mí, culpabilizándonos del siniestro agrícola. Pasaron unos meses y efectivamente los topillos respondieron a un invierno suave y lluvioso aumentando notablemente sus poblaciones. No era más que un pico poblacional que se repite cada cinco años más ...

Las paseantes

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Vuelvo a casa tras una semana dura en la que, entre corrección de exámenes de recuperación por un lado, y diseño de parciales eliminatorios de materia por otro, no he tenido apenas tiempo de parar quieto. Si a eso le añadimos mi principio de hiperactividad, que me impide estar tumbado en el sofá más de media hora seguida, una pizca de fervor por hacer un buen trabajo, por mejorar día a día mi manera de dar las clases, y un puñado de afán innovador en la exposición de diversos contenidos, obtenemos como resultado un cansancio plenamente justificado. El retorno se preveé relajado, el día ha salido con un sol radiante que parece que hoy sí que sí, le gana la batalla a los nubarrones y al frío de días anteriores. Cojo el coche y ante la bonanza climatológica decido regresar por la nacional en vez de por la aburridísima autovía León-Burgos. Desde que tuve el accidente no pasaba por allí, pero bueno alguna vez tendría que volver y la verdad es que esperaba que el impacto al pasar por el fatí...

Ver para creer

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Cuenta el Nuevo Testamento que una vez resucitado, y tras aparecerse a María Magdalena, Jesús decidió aparecerse a sus apóstoles. Todos pudieron contemplar el milagro, excepto Tomás que no se encontraba en esos momentos con ellos. Debido a tan extraordinario acontecimiento, los discípulos del Maestro corrieron a darle la buena nueva a Tomás, pero incrédulo como era, espetó las siguientes palabras: "Si no veo en sus manos la señal de los clavos y meto mi dedo en el lugar de los clavos, y meto mi mano en su costado, no creeré." El final de la historia todos los sabemos, al cabo de ocho días Jesús se volvió a aparecer, esta vez estando presente Tomás, y le dijo a éste que indrodujera sus dedos en las llagas que los clavos y la lanza le habían producido. Sólo entonces el apóstol creyó. Os cuento esto porque algo similar me ha ocurrido este fin de semana. Viajé a Salamanca en busca de unos días de dispersión y de tranquilidad rodeado de mis amigos con los que no me canso (ni me c...

Darwin y yo

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Este año se cumple el bicentenario del nacimiento del naturalista inglés Charles Darwin, y una de las revistas de divulgación científica más populares le dedica este mes su portada. Pero es que la coincidencia matemática no acaba ahí, además se cumplen 150 años de la publicación del libro que revolucionó la biología en el siglo XIX, "El origen de las especies". Todavía no he leído lo que en la revista se dice de él y de su teoría, aunque si he de ser sincero, para opinar sobre un tema como este prefiero no estar influenciado por ningún otro medio audiovisual que no sea mi mente. Cuando descubrí la evolución, allá con 14 añitos, cursando 4º de la ESO, aquellas teorías de las que me hablaba la profesora de ciencias me parecían fascinantes. Una idea nueva había penetrado en mi cabeza: los seres vivos no habían sido creados como dice el libro del Génesis en seis días, si no que había una explicación racional a todo aquello, una explicación que se resumía en dos palabras "Sel...

El elixir bioquímico del amor

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Hoy me hago una pregunta, y la comparto con vosotros: ¿Pueden un hombre y una mujer ser amigos y sólo amigos? Me refiero a una amistad como la que se puede tener con individuos del mismo sexo, una amistad en la que el plano sexual simplemente no existe, una amistad fraternal y de confianza mutua. Yo lo tengo bastante claro, es muy complejo que por ambas partes no haya ningún tipo de equívoco, pero lo cierto es que cuando esto sudede, la relación es muy buena, llena de confidencias y consejos que de otra manera no se podrían recibir. Me planteo hoy esta cuestión, porque pese a tenerlo claro, parece como si el mundo que me rodea no lo tuviera tan nítidas sus ideas. A raíz de mi viaje a Granada y de comentar que fui en compañía de una amiga, muchas han sido las personas que me han dicho: - "mmm, con una amiga eh!!! hay pillín que callado lo tenías, que no cuentas nada" -. Y es que lo cierto es que no había nada que contar, simplemente fui con una amiga, sin ningún tipo de relac...

Inspiración en el Albayzín

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Alcanzo Granada con la punta de los dedos, el último de los carteles informativos de la autovía indica que ya no falta nada. A lo lejos empiezo a vislumbrar las primeras edificaciones de la ciudad, adosados y chalets por el estilo, típicos de las afueras de cualquier gran urbe. Otro cartel informa: "Centro ciudad, Alhambra" y en ese momento un escalofrío recorre mi espalda, al fin la voy a conocer. Granada me recibe con agua, pero no de la que he oído hablar, la de los jardines del Generalife. No, esa no, es agua de lluvia que no cesa. Pero no importa las ganas pueden con las inclemencias del tiempo. Aunque a mi amiga, y acompañante en este viaje, no le parezca una buena idea ponerse a buscar nuestro alojamiento en medio del aguacero, logro convencerla. Es el primer contacto con un barrio que enamora, un barrio lleno de vida y de historia, y también de historias por supuesto. El Albayzín nos da la bienvenida con sus calles intrincadas, estrechas, empedradas y resbaladizas. Y ...

Déjà vu

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Hace unos años tenía ganas e trabajar de biólogo, o más bien de bichólogo, como me gusta decir a mí, así que decidí apuntarme a unas prácticas no remuneradas en un centro de recuperación cualquiera, me daba igual. Por suerte me tocó uno bastante cerca, en Luarca (Asturias), pero era un centro de especies marinas y hombre, para un chico de interior como yo aquel era un mundo un poco lejano. De todas maneras no me amedrenté y me fuí para allá dispuesto a aprender todo lo posible. Lo bueno de CEPESMA, que así es como se llama el centro, es que trabaja con todo tipo de animales, desde tortugas hasta mamíferos marinos, pasando por los famosos calamares gigantes. Y entre ellos una parte importante del volumen de fauna que entra herida en la fundación son aves, y ese sí que es mi fuerte. No en vano, en las que encontré fisgando entre los archivos pude comprobar que, durante el desastre del Prestige, la mayoría de animales recuperados eran pájaros: araos, gaviotas, alcas, pardelas, alcatraces,...

Turrón El Almendro

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De niño me encantaba la Navidad, supongo que como a la inmensa mayoría de los niños. Era una época de alegría, de esperanza y sobre todo, de ilusión. Ilusión ante la espectativa de que a los pies del portal de Belén aparecieran los regalos que cuidadosamente había solicitado a los Magos de Oriente. También recuerdo que era miembro del coro del colegio y que siempre, algo que me ilusonaba mucho por estas fechas, era cantar villancicos en la iglesia del barrio delante de nuestros enorgullecidos padres. Con el paso del tiempo la Navidad fue poco a poco convirtiéndose en una época que me gustaba cada vez menos. Más bien pronto que tarde me dí cuenta de que la gente se transformaba durante estas fechas, y que la hipocresía reinaba, disfrazada de amabilidad, entre las luces y los regalos. Cada año era peor, porque cada año iba abriendo más mis ojos hacia la cruda realidad dejando la inocencia guardada en el baúl de los recuerdos, junto con el coro y los villancicos. La cosa no fue mejor con ...

Cartas al director

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Hay momentos en la vida en los que los problemas se desvanecen, en los que todas las preocupaciones que pueden golpear tu mente simplemente deciden largarse a tomar vientos y por un ratito rozas la felicidad, o al menos, algo que se le parece. Como os comenté en mi entrada anterior, el fin de semana pasado tuve unos cuantos de esos momentos en mi viaje a tierras sureñas. Y es que rodeado de amigos, disfrutando de los placeres culinarios mientras contemplábamos la belleza de Sevilla y de las mujeres andaluzas, mucho se tenía que torcer la cosa para que de aquel instante no surgiera algo magnífico. Pero no quedó ahí la cosa, a lo largo de esta semana he tenido otra oportunidad de disfrutar de la vida como alguien al que parece que se le va a terminar el tiempo al día siguiente. Como sabéis trabajo de profesor de secundaria y lo hago desde el puesto de sustituto. Lo bueno es que mis alumnos no saben de mi condición eventual puesto que comencé mi labor docente con el inicio del curso. Par...

Ying yang

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La semana pasada tuve un accidente con el coche, la nieve acumulada en la carretera y la meteorología invernal se aliaron en mi contra. Un puente, una curva y una placa de hielo fueron el cúmulo de desastrosas casualidades que sirvieron de detonante para que las ruedas de mi coche se deslizaran sin control. Traté como pude de contravolantear para enderezar el coche, pero parecía que el destino tenía la decisión tomada desde hacía tiempo y se había encabezonado con la idea de verme estrellado contra el quitamiedos. Durante esos segundos no ví pasar ante mis ojos mi vida, lo cual me tranquilizó en cierta medida. De alguna manera sabía que no me iba a pasar nada, al igual que supe cuando salí de Aranda que me iba a ocurrir algo malo durante el trayecto. Ya sabéis uno de esos presentimientos, una corazonada negativa que se vió corroborada por la presencia de pájaros de mal agüero como los buitres durante todo el camino. El caso es que al final el golpe fue considerable, aunque más anímico ...

Levantar el vuelo

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¿No os ha pasado alguna vez que tenéis un vasito mental en el cual habéis ido acumulando gotitas en forma de pensamientos acerca de un tema y sólo le falta una gotita más para rebosar? Si hombre, álguna reflexión profunda que se ha ido fraguando poco a poco en vuestros cerebros, algo complejo de admitir o de asimilar. Una introspección que plantea una hipótesis difícil de corroborar por uno mismo y a la cual sólamente le falta un pequeño aporte externo para poder lograr llegar a una conclusión contundente. Ayer me ocurrió algo así, estaba hablando con mi amiga Zai (alias "la chungui") a la cual tengo considerada como una hermana más. Una chica que me escucha, a l a que escucho, que me aconseja y me quiere con ese amor fraternal tan complicado de explicar cuando se produce entre hombres y mujeres que no son familiares. El caso es que al terminar nuestra conversación por este mundo de las ondas internautas me dí cuenta de que en mi correo electrónico había un mensaje que ella m...

Amigos y espichas

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Pues sí sigo con mi aventura arandina. De nuevo tras unos días de incertidumbre, en un acto que se ha convertido para mí en algo practicamente cotidiano, recibí la llamada de la mujer a la qe sustituyo diciéndome que le proprrogaban la baja al menos hasta el 30 de noviembre. Así que continuo con mis clases y con mi estancia en un "piso de profesores". Pero hoy no escribo para contaros esto, sino algo mucho más importante. El caso es que mi amigo Beto me llamó la semana pasada para decirme que iba a subir a León desde tierras gaditanas, que es donde él trabaja como maehhhtrro (así es como le llaman allí a nuestro oficio), para ver a la familia y por supuesto a los amigos. Me propuso además asistir a la espicha de biología que casualmente coincidía en fechas con su escapadita norteña, y me puso los dientes largos recordando lo bien que nos lo pasábamos cuando todavía íbamos a la facultad. Terminó de convencerme al recordarme las tardes de sol agarrados a un botella de cerveza (...

Cambios

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Tras la borágine electoral, esta semana por fin se ha votado en los Estados Unidos de América y por primera vez un hombre negro será su presidente. Debido a ello, muchos han sido los tópicos que las diferentes televisiones de nuestro país han utilizado para describir este hecho: "jornada histórica", "grabado en la historia", etc...Lo cierto es que sí, sin duda es un cambio histórico, un cambio que refleja la evolución de una sociedad en la que las diferencias entre razas se van quedando poco a poco obsoletas. Como rezaba el slogan de campaña, este es el cambio que necesitaba el país ("Change we need") Quizá sea para bien, o quizá sea para mal, lo único que parece importante es que, por lo menos, se ha producido un cambio. Pues bien, en esta semana yo también he vivido un cambio, no tan importante para el mundo como el de las elecciones norteamericanas, pero sí importante para mi pequeño universo. Después de pasarme a lgo más de un mes refugiado en casa de...

Cajas de recuerdos

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El otro día hablando con Raquel, la jefa del Departamento de Ciencias Naturales, comentábamos que los alumnos de secundaria tienen muchos problemas con las faltas de ortografía, y llegamos a la sencilla conclusión de que la causa radica en la escasa (por no decir nula) actividad lectora de éstos. Así pues, mientras el café corría por nuestras gargantas en una hora de guardia muy relajada, recordé u no de los libros que me marcó cuando todavía iba al colegio y que, con el nivel que tienen los chavales ahora es idóneo para los primeros cursos de la ESO. El libro en cuestión es Tres pájaros de cuenta del maestro Miguel Delibes. Hoy he ido a buscarlo en mi caja de libros para que Raquel le eche un vistazo y vea si puede ser factible comprarlo para la biblioteca del instituto. Lo curioso es que en la caja de libros me topé con una sorpresa, un cuadernillo negro de tapas duras que en mi época del instituto utilizaba como diario. No lo pude resistir y lo abrí por una página al azar. Febrero d...

Horario de invierno

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Miro por la ventana y ya es noche cerrada, o al menos lo parece. El cambio de hora pasa factura en la cantidad de luz que llega a media tarde. A eso hay que sumarle los nubarrones que no logro distinguir en el cielo, pero intuyo que son los responsables de la lluvia que finamente y de forma insistente cae sobre Aranda de Duero. Una tarde gris, una tarde aburrida y sosa que no logro endulzar con nada. Llevo todo el día en la cuerda floja con la dichosa baja que me han adjudicado. Unos me dicen que la han prorrogado veinte días más, la mujer a la que sustituyo quiere pedir el alta este viernes para incorporarse cuanto antes a la práctica docente y sus amigas (compañeras del instituto) le dicen que se recupere tranquilamente y alargue su convalecencia todo el tiempo que sea necesario. Todo ello repercute en mi estado de ánimo que se va alterando por momentos ante la incertidumbre de no saber que va a ser de mi futuro más cercano. Para c olmo la tarde se presenta como se presenta. Tenía l...

Hogar, montañoso hogar

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Vuelvo por la autovía del Camino de Santiago que une Burgos con mi ciudad natal, León. Es viernes y ya llevo un par de horas conduciendo desde Aranda de Duero. El asfalto está prácticamente desierto puesto que son las cuatro de la tarde y a esta hora España parece dormir la siesta. Hasta las nubes parecen haberse puesto de acuerdo para dejar un cielo totalmente despejado en el que el sol del o toño se siente importante. El trayecto se hace cada vez más tedioso y aburrido a medida que los kilómetros se acumulan en mi tobillo derecho que está agotado de mantener la misma postura en el acelerador. En este estado apático circulo por la carretera, perdido en algún lugar entre El Burgo Ranero y el desvío para enlazar con Mansilla de las Mulas, así pues, miro hacia el norte buscando consuelo. Mi cuello gira a la derecha y mis ojos se llenan de roca. Roca que marca la inmensidad de las montañas de León, roca que en su mayoría es caliza y brilla refulgente con los rayos del astro rey. La Cordil...

Cargar las pilas

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Tras una semana ajetreada, este finde ha tocado cargar pilas. El pasado fue increíble, sin parar un sólo segundo debido a las fiestas de San Froilán, fiestas que por cierto, se disfrutan mucho más cuando estas fuera de León y regresas a casa para revivirlas, ya que tratas de aprovecharlas al máximo. Como en todo en esta vida, no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, o en este caso hasta que estamos lejos. Después de mucha morcilla, mucho chorizo y mucho vino el lunes estaba desecho. Mi estómago me pedía una sopa o un purecito y mi cabeza un chute de parancetamol. Pero haciendo de tripas corazón y con la garganta rota, dí mis clases lo mejor que pude y eso que con el trajín del sabado y del domingo me resultó imposible preparar alguna de ellas, de tal forma que he ido arrastrando el trabajo previo entresemana. Con todo ello este finde festivo necesitaba calma y para mí el relax pasa por dar un garbeo por el monte, no es necesario hacer una ruta, simplemente con dar u...

Metodología científica

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Estos días en clase les he explicado a mis alumnos que la base de un buen trabajo en biología es fundamentarse en el método científico. Ya sabéis, plantear una hipótesi s que hay que comprobar mediante aplicación de una estricta metodología en la recogida de datos. Datos que más tarde habrá que analizar desde el filtro impasible de la estadística y verificar que el planteamiento inicial era correcto o por el contrario desecharlo por ser erróneo, estableciendo conclusiones veraces. Llega un momento en que lo ves claro y una situación de tu vida, un sentimiento o un sueño, despejan la bruma de la duda y se plantan en tu cabeza con tal nitidez que es imposible no verlos. Esto me ocurrió hace ya un tiempo cuando comprobé que la imagen de mi futuro laboral pasaba por la docencia y por las aulas, que esa era la dirección hacia la cual quería orientar mi camino vital. El problema es que al igual que en el método científico tenía que comprobar la hipótesis y sólo ahora que recojo datos día a d...