CUMPLEAÑOS
Mayo es el mes de los cumpleaños de muchos de los amigos. Extrañas coincidencias del destino hacen que nos hayamos juntado una panda de impresentables que sumamos primaveras precisamente en esa estación del año. Había que celebrarlo y la solución era sencilla, la casa del único hijo adoptivo de León que forma parte del grupo estaba libre, así que solamente había que encargar unas pizzas y comprar las bebidas. No elegimos el mejor día porque la tromba de agua y granizo que cayó sobre León hacía presagiar que las ausencias iban a ser importantes. Al final la gente respondió y éramos los que estábamos aunque no estábamos t odos los que éramos. Pero eso era lo de menos para cenar y disfrutar de una pocha loca con apuesta incluída que debería pagar el que obtuviese la menor puntuación. Con la tripa llena a rebosar y unas cuantas copas en el cuerpo salimos en dirección al Húmedo soportando la lluvia que parecía disminuir en su intensidad. Lo cierto es que la zona de fiesta estaba un poco pel...